CAPÍTULO L - II PARTE: Donde se declara quién fueron los encantadores y verdugos que azotaron a la dueña y pellizcaron y arañaron a don Quijote, con el suceso que tuvo el paje que llevó la carta a Tesesa Sancha, mujer de Sancho Panza.
En este capítulo vamos a descubrir la cara menos amable de la duquesa, que ya hasta ahora habíamos visto capaz de todo con tal de pasarlo bien burlándose de un pobre loco; pero a partir de ahora, además lo hará con malicia y ensañamiento.
1- El capítulo comienza con una declaración machista a las que ya nos tiene acostumbrados una pluma del siglo XVII. Cópiala.
2- Cuando doña Rodríguez hablo con don Quijote (ya dos capítulos atrás) le contó que la duquesa tenía "unas fuentes" y fue esto lo que la enfadó muchísimo.
Os explico qué es esto de "las fuentes".
Ya sabéis que en la época y según la tradición médica árabe, era frecuente realizar sangrías, es decir, incisiones por las que extraer el "humor" causante de la enfermedad. Las incisiones se realizaban en los lugares del cuerpo más distantes a donde estaba el mal y, en ocasiones esta herida se mantenía abierta provocando úlceras crónicas mediante distintos preparados que impedían la cicatrización. Así, estas incisiones o heridas servían de "desagüe" de los malos humores.
A partir de aquí, la duquesa hizo llamar a uno de sus pajes para continuar con las burlas. Explica qué burla fue esa.
3- ¿Qué le envía la duquesa a Teresa Panza como presente y qué le pide a cambio?
4- Cuando se enteran el cura y Sansón Carrasco de la noticia, hay algo que inmediatamente les extraña, ¿qué es?
5- Resume la reacción de las dos mujeres Panza.

